Tratamientos
Las carillas dentales son láminas delgadas que se adhieren a la cara externa de los dientes para corregir imperfecciones y mejorar la estética de la sonrisa.
Modificar el color, la forma, el tamaño y la alineación leve de las piezas dentales.
Personas con dientes sanos (sin caries ni enfermedades de las encías) que desean mejorar la estética, forma o color de su sonrisa.
El procedimiento clínico varía según el material elegido. Las de resina se realizan directamente en la boca del paciente en una sola cita, mientras que las de porcelana requieren un proceso de laboratorio que toma al menos dos sesiones.
Carillas de resina (composite): duran entre 3 y 5 años, son más económicas y fácilmente reparables, aunque pueden mancharse con algunos alimentos.
Carillas cerámicas: altamente resistentes, pueden durar 10 años o más; su valor es más elevado por la tecnología y el material.
Absolutas: bruxismo severo no tratado, enfermedades bucales activas (caries, infecciones, gingivitis o periodontitis sin tratar), falta de esmalte dental suficiente, o dientes severamente destruidos (en estos casos se indica una corona dental completa).
Relativas: problemas graves de mordida u oclusión (requieren ortodoncia previa), menores de 18-20 años con crecimiento óseo incompleto, e higiene oral deficiente.